Insomnio: ‘You shook me all night long’
Giacomo Muci • 22/05/2008 • Área: ActivoDormir mal está de moda y la duermevela puede ir ligada a la frecuencia con la que usamos ordenadores y no nos movemos de nuestra oficina. Según los especialistas, “el ritmo de vida urbano, las condiciones del trabajo y el estilo de vida agitado, el uso prolongado del ordenador y no hacer ejercicio provocan necesariamente síntomas de insomnio no crónico”.
Se diferencia entre trastornos del sueño crónicos y los que no lo son; existen al menos 90 tipos de trastornos del sueño conocidos. Los no crónicos (son los más frecuentes, no sufran) van asociados en su mayoría a malos hábitos y está en nuestro poder cambiarlos.
Una recomendación tan sencilla como respirar aire puro, hecha por especialistas en neurofisiología como el Dr. Iriarte, ayuda, y mucho. Olisquear la pureza del aire rural puede liberar consistentemente las vías respiratorias, cuya obstrucción es causa frecuente de insomnio. Así que: ¡Al monte, urbanita! Es más sencillo que dejar de fumar, más barato, más sano y más activo.
¿Crónico? Improbable
No hay que olvidar que los disturbios del sueño son cosa seria. Digamos que la parte crónica no tiene nada de gracioso y es más compleja de identificar. Un disturbio crónico necesita atención médica cuando pasan más de dos meses en los que no duermes adecuadamente ninguna noche, y durante las horas diurnas se soporta un cansancio muy duro.
Los insomnios crónicos son un problema, y grave. “Son consecuencia de males mayores relacionados con múltiples patologías, no del estilo de vida”, asegura el Dr. Guridi, neurocirujano. Así que, a pesar de que el autodiagnóstico parece fácil, el urbanita no suele verse afectado por insomnios crónicos más que cualquier otro ser viviente.
“Desde el punto de vista médico, un paciente puede encontrarse en un período de tensión o ansiedad y no dormir bien durante un mes o dos; si excede ese tiempo es necesario un tratamiento, pero este trastorno no afecta más a personas urbanas que a otras, depende de su metabolismo entre otras cosas”, explica el neurofisiólogo J. Iriarte.
El urbanita puede, en la mayoría de los casos, superar solo su insomnio. Pero si cada mañana se despierta ya despierto desde hace meses y la imagen que le devuelve el espejo es la de Edward Norton en el Club de la lucha, debe acudir a su médico sin dudarlo.
Adulto, obeso y fumador
El síndrome del vuelta y vuelta, y vuelta a empezar, cala hondamente en las sábanas de los ciudadanos urbanos españoles y europeos. Casi un 40% sufre, sufrió o sufrirá de insomnio a lo largo de su vida según la OMS (Organización Mundial de la Salud). Y si es adulto, obeso y fumador tiene un 90% de posibilidades.
¿Por qué? Porque de media la causa más frecuente de disomnia (trastornos del sueño para los médicos, ya que el término no aparece en la RAE) es la ‘apnea de sueño’.
Se trata de una falta de respiración momentánea mientras se duerme. Los kilos de más, la falta de ejercicio, la vida sedentaria y el tabaco son los ingredientes que agitados en un varón de más de 40 años producen apneas. También se producen molestias para los que están a nuesto alrededor: los ronquidos. Fumar perjudica a los que están a nuestro alrededor, estemos despiertos o dormidos.
El ronquido, a pesar de que muchos no le den importancia, es un problema serio. Su causa suele producirse por obstrucciones o molestias en las vías aéreas. A ello se llega por el desarrollo de adenoides, por el sobrepeso o por el abuso de tabaco, alcohol y vida sedentaria. Además de causar molestias crónicas en el sueño ajeno, el ronquido puede alterar y elevar la tensión arterial, el riesgo de infarto, un accidente cerebrovascular y las cefaléas. La solución: la actividad, respirar aire puro y hacerlo a menudo.
Cuentos para no dormir
Las medicinas experimentales ayudan en gran medida a generar soluciones por uno mismo. El principal objetivo es la relajación del cuerpo y de la mente. Existen muchos remedios: la acupuntura, la hipnosis y las hierbas, por ejemplo. “Todos ellos pueden funcionar” dice el Dr. Iriarte. “Presencié una sesión de hipnosis que fue un éxito, los estudiantes quedaron sugestionados por el hipnotizador y eso puede inducir al descanso”. Pero necesariamente estos cuentos no ayudan a dormir, hay que tener en cuenta que los transtornos crónicos, por ejemplo, necesitan la ayuda médica.








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