Un chef en mi cocina
Patricia Sáinz de Robredo • 27/05/2008 • Área: CreadoresLa gastronomía constituye uno de los grandes placeres de la vida cotidiana. Un arte que puede disfrutarse en bares, restaurantes y desde hace tiempo también en casa. Esta última opción cuenta cada vez con más seguidores y con jóvenes promesas de la gastronomía nacional como Paloma Colás. Esta intrépida cocinera ha creado Chef privado, un servicio que incluye la compra, manipulación y emplatado de exquisitos manjares. Una historia de sueños, sabores y el proyecto de una periodista convertida en cocinera o ¿al revés?
P.- ¿Cómo acaba una periodista delante de los fogones?
R.- Es la pregunta que más me hacen. Desde muy pequeña me encantó la cocina. Quería estudiar restauración y hostelería en Suiza pero la vida me retuvo en Madrid. Tuve que posponer mi sueño un poquito. Un día oí hablar de Le Cordon Bleu, una escuela de cocina y pastelería muy prestigiosa y se me encendió la bombilla. ¿Por qué no convertir mi pasión en profesión? En mi tercer año de carrera trabajé durante dos meses en La Broche de Sergi Arola. Y después, al acabar los estudios, me fui a París donde comenzó todo.
P.- Y después de tanto tiempo, ¿qué ha quedado del periodismo en su interior?
R.- La carrera me amuebló la cabeza y me enseñó a ser organizada. Las nociones de comunicación son vitales para dar a conocer tu negocio. Saber expresarse puede marcar la diferencia en conseguir un cliente de por vida o que no te llamen más. Ser periodista es la base que me permite moverme con soltura. Por otra parte, en la actualidad he conseguido compaginar mis dos pasiones, así que cocino y escribo semanalmente en el suplemento de La Gaceta de Fin de Semana “FAMILIA”.
P.- Sin olvidar su faceta de empresaria, ¿qué le llevó a crear Chef Privado?
R.- Al volver de París tuve algunas ofertas pero ninguna reunía las cualidades que buscaba. Siempre me he sentido atraída por crear mi propio negocio y, en cierto modo, ser dueña de mi destino. Este proyecto llegó en el momento perfecto y no podía perder la oportunidad de ofrecer un servicio tan atractivo y ser la primera en hacerlo con estos planteamientos de ‘alta cocina para todos, un restaurante en casa’.
P.- Una idea estupenda que no deja de entrañar algunas complicaciones. ¿No le cuesta cocinar en un lugar que no conoce?
R.- Antes de prestar un servicio se visita la casa del cliente. Hay que ver qué tiene y qué puedo necesitar. De esta manera evito las sorpresas. A veces me cuesta habituarme a las cocinas con inducción y a algunos hornos. Pero la dificultad todavía lo convierte en más apasionante.
P.- Supongo que el resultado será espectacular aunque ¿también triunfa la alta gastronomía entre los más pequeños?
R.- Tengo hermanas pequeñas y cuento con un máster en ‘Mamá no me gusta esto’. Lo más importante es llevarles a la cocina, que vean por qué ponemos cebolla y qué pasa si no la añadimos. Doy clases de cocina a niñas de 6º y 1º de ESO en la asociación cultural La Yuca. Les enseño a cocinar lasaña de atún con berberechos, risotto con queso bofard, cocciones de filetes… Al principio les costaba que no hiciésemos lo que más les gusta pero, poco a poco, se han dado cuenta de lo divertido que es y ponga lo que ponga todas se mueren por probarlo al final de la clase.
8 preguntas rápidas para el chef
P.- Al hablar de comida siempre se recuerdan los guisos de las madres y las abuelas ¿qué ha aprendido usted de ellas?
R.- En mi familia no hay esa tradición culinaria, ese ‘plato de mi abuela’. Se puede decir que soy el principio de esa tradición y espero que mis hijos cocinen y adoren la cocina tanto como yo. Un buen plato nunca se olvida, se queda grabado en las papilas.
P.- ¿El buen chef es exquisito siempre y cocina hasta la tortilla francesa con un toque especial o cuándo llega a casa se quita el gorro?
R.- Yo hago la comida todos los días en mi casa. Me imagino que depende de tu horario. Pero normalmente a los cocineros nos gusta comer bien y no hay nada mejor que hacerlo uno mismo. Por cierto, si se le pone un chorrito de nata a la tortilla francesa está aún más tierna.
P.- ¿Ha visto la película Ratatouille? Imagino que no le inspira un ratón en sus platos… ¿Entonces qué?
R.- No me la podía perder. Me inspira el día a día, las conversaciones con la gente, el mercado, mi colección de libros de cocina, las charlas con mis colegas, los viajes, la inquietud por renovar y sorprender; la cabeza nunca deja de absorber información útil.
P.- ¿Dulce o salado?
R.- Adoro la pastelería. Es ordenada, exacta, bella y exquisita. La pastelería me produce paz. La cocina es más como la guerra, todo es más rudo aunque también disfruto muchísimo.
P.- Dígame dos condimentos incompatibles.
R.- Hoy día no hay reglas para condimentar, hay pollo al regaliz y tempura de helado.
P.- Dos que se complementen a la perfección.
R.- El foie gras a la plancha con higo fresco y la trufa con la vieira.
P.- Su método. ¿Exactitud o intuición?
R.- Soy bastante perfeccionista y eso significa todo organizado, hasta el más mínimo detalle. Normalmente me doy un respiro con el emplatado e improviso sobre la marcha. Para cocinar los tiempos de cocción son aproximados y con la costumbre ya sabes cuando están listas las cosas. La pastelería es más una ciencia, si son 10 gramos y 3 minutos, haz eso y saldrá bien.
P.- Su plato favorito.
R.- Es difícil decidirse. Cualquier plato bien hecho me encanta.








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Muy buena entrevista!!! me ha encantado, es fácil de leer y aporta mucha información. Preguntas elegidas con bastante acierto y orden impecable. Enhorabuena a la periodista Patricia Sáinz.
En cuanto al contenido… Da gusto que siga habiendo gente en el mundo que aporte “aire fresco” e ideas innovadoras tan interesantes como esta. La cocina, y en especial la alta cocina, es un mundo apasionante y en continuo movimiento. Poder llevarlo a tu propia casa, como esta joven chef hace, es una determinación más que brillante.
Me encanta que sea una mujer con esa fuerza y profesionalidad. ¡Enhorabuena! Te deseo que sigas triunfando.
Me parece perfecto que cada vez mas personas ofrescan este servicio, yo soy chef y lo ofresco desde hace 2 años en barcelona. Felicidades Paloma…